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domingo, 25 de mayo de 2014

La historia contemporánea de Europa contada a través de la más grande de sus elipsis


lunes, 26 de noviembre de 2012

Historia contemporánea de Europa

 
Historia (Del lat. historĭa, y este del gr. ἱστορία): 4. f. Conjunto de los sucesos o hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc., de un pueblo o de una nación.

Contemporáneo, a (Del lat. contemporanĕus): 2. adj. Perteneciente o relativo al tiempo o época en que se vive.

[Fuente: RAE]


Europa: uno de los continentes que forman el supercontinente euroasiático, situado entre los paralelos 36º y 70º de latitud norte.
 
 [Fuente: Wikipedia]

 
Vídeo colgado en el número de septiembre de Espacio Luke,Revista virtual de Arte y Cultura .


martes, 6 de noviembre de 2012

Senado

En la antigua Roma, el vocablo en latín senex significaba anciano. La Monarquía, la República y el Imperio romano mantuvieron un órgano que se encargaba de asuntos políticos y administrativos romanos, el cual estaba compuesto sólo por ancianos, por lo que se le denominaba Senado, es decir, el lugar de los ancianos. [Copiado de ADN Político]

miércoles, 17 de octubre de 2012

La saga de Europa [IV parte, la precuela]

Siempre he considerado que la historia contemporánea de Europa comienza con el sitio de Sarajevo. ¿Recordais? 

La Unión Europea ha recibido esta semana el Premio Nobel de la Paz. Cuando me enteré regresé, conscientemente, a los Balcanes. Recuerdo muy bien las imágenes y los relatos que vi y leí de las guerras de la antigua Yugoslavia; y recuerdo muy bien el papel de la Unión Europea, de la OTAN y de otras plataformas político-militares.

Recuerdo muy bien como Europa, primero permitió aquella guerra, y segundo, tomó partido por unos y no por otros [estoy hablando ahora, concretamente, del conflicto armado entre Serbia y Bosnia-Herzegovina] negando la ayuda armamentística a unos, los bosnios, habiendo permitido y traficado esa misma ayuda con los otros, los serbios, en un pasado reciente a la fecha de la guerra.

Desde entonces, ninguna guerra ha brotado en Europa, pero sí innumerables conflictos. En la actualidad se está librando una guerra en la que el poder financiero se está enfrentando al poder político, y cuyas víctimas son miles, quizás millones, de civiles de Grecia, España, Portugal y otros países europeos con una crisis encima casi sin precedentes.

Recuerdo muy bien como la Unión Europea miró para otro lado cuando miles de ciudadanos europeos caían acribillados en las calles de la ex-Yugoslavia. Los asesinos eran también ciudadanos europeos. Con respecto a sus ciudadanos, la Unión Europea sigue mirando para otro lado; ¿por qué? Porque está del lado del Capital. Desde sus orígenes.

La guerra de los Balcanes fue una guerra civil europea en toda regla, un término que muy pocos historiadores se ha atrevido a acuñar, y fue una guerra civil cuyas consecuencias terminarán recordándonos a las consecuencias que está dejando en Europa la cruenta batalla que está teniendo lugar en los despachos de los especuladores, en los parqués bursátiles y en las Instituciones europeas, con la crisis de la deuda soberana, que los países del sur tienen contraída con los países del norte, especialmente con Alemania.

¿Recuerdas? Todo esto comienza con el sitio de Sarajevo (1992-1996). Es el contexto; el primer antecedente de lo que hoy ocurre. Lo recordé cuando me enteré de la concesión a la Unión Europea del Premio Nobel de la Paz. 

El cineasta Jean-Luc Godard estuvo en Sarajevo en 1993, y lo contó así, como se muestra en el vídeo. Es, para mi, el primer relato que nos cuenta un extracto de la historia contemporánea de Europa.


lunes, 15 de octubre de 2012

Visiones de Europa [Prólogo, Béla Tarr, 2004]

En 2004, veinticinco cineastas de los veinticinco Estados miembros de la Unión Europea realizaron una película en la que dieron la visión de la vida en sus respectivos países. Dos de las premisas de las historias fueron, una, la ambientación en el presente o, en su defecto, en un futuro próximo, y dos, una duración de cinco minutos. 

La película colectiva se llamó "Visiones de Europa" y el húngaro Béla Tarr fabricó un prólogo [esta joya que adjunto abajo], en el que la visión de Europa, 8 años después, lo convierte en todo un visionario.




Quiero agradecer a India por llevarme al blog de La idiota internacional, donde descubrí este cortometraje hace unos días. 

Allí dejé el siguiente comentario: "Decía Pasolini que un travelling, un plano secuencia sin cortes, indica cierta esperanza del autor con respecto a la historia que cuenta. Hoy quiero quedarme con esa idea, por delante de la música deprimente, el blanco y negro omnipresente y los personajes, europeos, hambrientos"

miércoles, 11 de julio de 2012

Europe's living a celebration


EUROPA: nuestro sueño hecho realidad



BONUS TRACK: Europe´s linving a celebration

 

viernes, 5 de agosto de 2011

¡Cuidado con los perros!

Grecia está construyendo una barrera en la frontera con Turquía con el objetivo de frenar la inmigración que nuestros medios de comunicación llaman "ilegal", en este caso, procedente de Turquía. La novedad de esta barrera radica en que es un foso y no una valla, artilugio con el que nos tenían acostumbrados hasta ahora nuestros fasci-Estados, tan amigos de la propiedad privada. El proyecto griego contempla una brecha de 120 kilómetros de longitud, 30 metros de ancho y 7 de profundidad. Al día de hoy ya se han cavado 14,5 kilómetros de tierra.

Las fronteras son simples líneas en los mapas, que separan Estados que suelen pintarse de diferentes colores, y que sirven, sobre todo, para que los niños de cada lugar, cuando estudian los mapas políticos en sus escuelas, tengan claro cuál es la porción de tierra que corresponde a su nacionalidad. Los inmigrantes, siempre torpes en la teoría, no saben de fronteras y se hace preciso, entonces, remarcar a lo grande esas simples líneas.

Con el paso de los años, los occidentales, habitantes del tedio y del miedo, nos hemos especializado en levantar vallas. El fin es obvio: que los inmigrantes se estampen en ellas, de la misma forma que lo hacen los insectos contra los parabrisas de nuestros coches, en los viajes nocturnos, que vienen buscando las luces de la ficción y terminan felizmente aniquilados en nuestros cristales, nítidos y documentales. 

Tres ejemplos de vallas occidentales son la de España con Marruecos, la de Israel con Cisjordania y la de Estados Unidos de Norteamérica con México. Las tres guardan varias similitudes, tanto en la naturaleza coercitiva y disuasoria como en su capacidad de separar identidades culturales e identitarias diferentes. Este modo occidental de acoger lo diferente se llama nacionalismo extremo, un adjetivo que nuestros medios de comunicación no suelen gastar, como bien sabemos todos.

Estas vallas también comparten otra característica común, y que las iguala a otras tantas vallas fronterizas repartidas por el mundo libre occidental: su inutilidad. Las vallas no frenan el fenómeno inmigratorio, porque la necesidad y la esperanza son armas contra las que el capricho y el aburrimiento no tienen nada que hacer.

Ahora Grecia, que transita por su segundo rescate financiero, se apunta a la moda, y excava su brecha con Turquía, un Estado que a medio o largo plazo podría incorporarse a la Unión Europea, a no ser que a corto plazo [y lleva camino de ellos] la Unión Europea se desintegre...

Otro modelo de valla, no olvidemos, es el danés. Dinamarca ha restablecido los controles fronterizos, pulverizando el Tratado de Schengen.

Todas estas vallas han surgido al tiempo [y como consecuencia, quizás, de] que la ultra-derecha, con su discurso xenófobo, avanza posiciones en buena parte de los países europeos; y que los tiburones especuladores están a punto de comenzar su segunda gran oleada de ataques contra otros Estados europeos [España e Italia, de momento], después de haber engullido a Grecia, Irlanda y Portugal.

Recordemos que después del crack bursátil de 1929 se decía que, con el auge de los nacional-socialismos, un fantasma recorría Europa. ¿Se estarán germinando ahora, de nuevo, esas ideologías duras? ¿Estarán de vuelta los viejos fantasmas? En los mismos colegios donde nos enseñaron las fronteras que separan a los países en diferentes colores también nos contaron que los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla, y quizás dejaron la lección ahí porque es muy duro transmitir a los más pequeños que los pueblos que sí la conocen [su historia], siguen estando condenados a repetirla, acaso de formas más cruentas...

Pero no hay que preocuparse... De momento estamos a la espera de acontecimientos, un tanto nerviosos, balanceándonos en las hamacas de nuestros porches. Nuestras casas están seguras dentro de los vallados, mientras mantenemos el rifle empuñado, y eso nos traquiliza lo suficiente. Además, por si acaso, hemos puesto el cartel ¡cuidado con los perros!. 

Y nuestros perros, hasta hace nada, solamente ladraban, pero ahora muerden al menor descuido. Saludos, Breivik.