Tele 5 se nutre a sí misma de sus propios contenidos. Ella misma se fabrica a sus personajes y ella misma los explota, exhibiéndolos como personajes de feria en cada uno de sus programas. La cadena entera ha ido asumiendo el modelo de su programa estrella, Gran Hermano, hasta convertirse en una gran casa donde la mayoría de personajes hacen de su vida una experiencia tele-realizada. No, a la cadena de Basile no le hace falta una realidad [externa] para interpretarla; ella misma se construye la suya [interna] con la que alimentarse a sí misma y dar de comer a su audiencia.
El hecho de no interpretar la realidad para convertirla en contenido, convierte a Tele 5 en otra cosa muy distinta a un medio de comunicación. Una de las funciones principales de un medio de comunicación es la de construir opinión pública; y lo único que hace Tele 5 con la opinión pública es neutralizarla. No se puede obviar que es la cadena de mayor audiencia en España, de la misma forma que no se puede obviar que la inmensa mayoría de españoles vota al PP y al PSOE. ¿Casualidad?, no, las casualidades solamente existen en los guiones de Almodovar.
El hecho de no interpretar la realidad para convertirla en contenido, convierte a Tele 5 en otra cosa muy distinta a un medio de comunicación. Una de las funciones principales de un medio de comunicación es la de construir opinión pública; y lo único que hace Tele 5 con la opinión pública es neutralizarla. No se puede obviar que es la cadena de mayor audiencia en España, de la misma forma que no se puede obviar que la inmensa mayoría de españoles vota al PP y al PSOE. ¿Casualidad?, no, las casualidades solamente existen en los guiones de Almodovar.
Una de las excepciones, o cuando Tele 5 sale al exterior a mirar qué
pasa y para cazar aquello que va a ofrecer a su audiencia, son sus
informativos [por llamarlos de una manera que los identifique]. Aquí es
donde nos dibuja una realidad hostil, desagradable, oscura, en un
ejercicio innegable de sensacionalismo. Casi la mitad de las noticias
suelen ser de sucesos; casi la otra mitad, de deportes; el resto, de
política y de hechos absurdos... Tele 5, cuando fotografía el exterior,
invita constantemente a su audiencia hacia el interior, hacia el
repliegue, hacia la zona de seguridad, porque todo ahí afuera parece
estar descomponiéndose. Y ni que decir tiene qué tipo de voto
[conservador] activa ese mensaje sostenido de miedo...
Tele 5 es ya la viva imagen de su mentor Berlusconi, ese señor atrapado en su falla narcisista, incapaz de dejar de mirarse a sí mismo. Monumento al onanismo patológico, Berlusconi no puede fantasear con otro objeto que no sea él mismo. No hay vida más allá de Berlusconi, de la misma forma que cada vez hay menos vida más allá de Tele 5. Y no deberíamos olvidar que un país no se berlusconiza si previamente no se han berlusconizado sus medios.