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viernes, 10 de diciembre de 2010

98%


Resultados de la búsqueda

Primera página: ninguna fotografía.

Segunda página: cuatro fotografías.





Tercera página: una fotografía [la misma que la cuarta de la segunda página].

Cuarta página: una fotografía [la misma que la cuarta de la segunda página y que la única de la tercera].

Quinta página: ninguna fotografía.

Sexta página: una fotografía [la misma que la cuarta de la segunda página y que la única de la tercera y que la única de la cuarta].

Séptima página: una fotografía [la misma que la cuarta de la segunda página y que la única de la tercera y que la única de la cuarta y que la única de la sexta].

Octava página: dos fotografías [una, la misma que la cuarta de la segunda página y que la única de la tercera y que la única de la cuarta y que la única de la sexta y que la única de la séptima, y dos, la misma que la segunda de la segunda página].

Novena página: ninguna fotografía.

Décima página: ninguna fotografía.


Metodología de la búsqueda

Se han introducido en el motor de búsqueda de Google Imágenes las palabras "militares" y "controladores", sin comillas, en minúsculas y sin la conjunción copulativa "y".


Objeto de la búsqueda 

Establecer una doble valoración [objetiva y subjetiva] sobre la información que se nos muestra y sobre la información que se nos oculta sobre el tema que encierra el objeto de la búsqueda, con el fin de separar el grano [la información] de la paja [la propaganda].


Naturaleza de la búsqueda

Acientífica no vinculante.


Valoración objetiva de la búsqueda

Cada página de Google Imágenes contiene, aproximadamente, 20 fotografías; entonces, 10 páginas albergan 200 resultados. Es decir, que en valor porcentual, las 4 fotografías representan un 2% del total.


Valoración subjetiva de la búsqueda

La inmensa mayoría de la opinión pública española valora positivamente el estado de alarma decretado por Rubalkeitor Alarman, según el cual el trabajo de los controladores aéreos se ha tenido que militarizar. Sin embargo, no hay apenas imágenes en las que veamos a los militares en los aeropuertos, y ninguna [repito, ninguna] fotografía en la que la opinión pública pueda ver como un militar acompaña a un controlador haciendo las labores propias de su puesto.

¿Será cuestión de conservar una buena imagen interior? Prueba inequívoca de que un acto de ideología dura [la militarización de un conflicto laboral] se invisibiliza, se cosmetiza, se neutraliza, fruto de una decisión política avalada por los medios de comunicación masiva, por lo feo [feo por violento] que resulta ver a un hombre [armado] obligando a otro hombre [desarmado] a realizar su trabajo.

¿O será cuestión de conservar una buena imagen exterior? Nos hemos cansado de oír estos días que un espacio aéreo cerrado es perjudicial para la buena imagen del país, y quizás enseñarle al mundo las soluciones de Rubalkeitor Alarman nos retrataría demasiado fielmente en el dicho popular que sostiene que el remedio es peor que la enfermedad.

En política siempre [repito, siempre] el fin justifica los medios. El resto es retórica, más sucia cuanto más se llenan la boca con la palabra democracia aquellos que, precisamente, niegan el axioma de Maquiavelo.

Lo importante, entonces, es el 98% de paja propagandística con el que nos distraen del 2% de grano informativo. 

miércoles, 21 de abril de 2010

Ficcio-adjetivación de lo docu-sustantivo a través de los no-colores

A la izquierda, un color próximo al blanco; a la derecha, un color próximo al negro.


A la izquierda, el primer resultado de la búsqueda "mujer negra" en Google Imágenes; a la derecha, el primer resultado de la búsqueda "mujer blanca" en Google Imágenes.


A continuación, cuatro escalas de colores próximos al gris, llamadas escalas acromáticas, donde todos sus colores modulan entre  el blanco y el negro.


La escala de grises se llama acromática porque sus colores extremos, el blanco y negro, son acromáticos y se consideran no-colores. Los colores blanco y negro son, entonces, dos ficciones.


Las cosas así, decir que la representación gráfica de la izquierda corresponde a la fotografía de una mujer negra y que la de la derecha corresponde a la de una mujer blanca, supone, cuando menos, un salto ideológico que transita desde lo documental a la ficción.

Si estas dos ficciones en cuestión se colocan como adjetivos del sustantivo raza, es decir, raza blanca y raza negra, entramos en el mundo de una convención de poder y de significado asumida tanto por los adjetivadores (los blancos) como los adjetivados (los negros).

Dean McCannel, en su libro "Lugares de encuentro vacíos" cita un folleto de 1966 atribuido a Stokey Carmichael titulado "Power and racism", donde  se escribe lo siguiente relacionado con asuntos racistas en el EE.UU. de la época de los derechos civiles: 

Cuando la Lowndes County Freedom Organization escogió la pantera negra como símbolo, fue bautizada por la prensa (blanca) como el Partido de los Panteras Negras, pero al Partido Demócrata de Alabama, cuyo símbolo es un gallo, nunca lo han llamado el Partido de los Gallos Blancos. Nadie ha hablado nunca del "poder blanco" porque el poder en este país es blanco.


Quien adjetiva manda. En Estados Unidos se llaman afro-americanos (en doble sentido, de los blancos sobre los negros, y de los negros sobre sí mismos) a aquellos individuos de raza negra cuyos orígenes están en tierra africana. Nada que objetar, de no ser porque los estadounidenses cuyos orígenes hay que buscarlos en tierra europea no se llaman (en ninguno de los dos sentidos) euro-americanos; son americanos a secas, es decir, originarios del lugar.

El "Oxford English Dictionary" define así el color blanco:

Color producido por la reflexión, transmisión o emisión de todas las clases de luz en la proporción en que existen en el espectro visible completo, sin absorción sensible, siendo así completamente luminoso y exento de cualquier tono distintivo.

A estas alturas de hegemonía blanca, todos sabemos que el color negro es el antagonista del blanco y que ambas ficciones pueden ficcio-modular a cualquier docu-sustantivo. Según el "Diccionario de los Símbolos", de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant, citado en artelena.wordpress.com, así se define el color negro:

Contracolor del blanco, el negro es su igual en valor absoluto. Como el blanco, puede situarse en las dos extremidades de la gama cromática, en cuanto límite de los colores cálidos y de los fríos; según su matiz o brillo, se convierte entonces en la ausencia o en la suma de los colores, en su negación o en su síntesis.

Simbólicamente es más frecuentemente entendido en su aspecto frío, negativo, asociado a las tinieblas primordiales, a la indiferencia original.

Expresa la pasividad absoluta, el estado de muerte consumado, es pues color de duelo, sin esperanza, sin posibilidades, como un silencio eterno, sin porvenir, color de condenación, el negro se convierte también en el color de la renuncia a la vanidad de este mundo.

En su aspecto más positivo representa el color de la tierra fértil y de las nubes henchidas de lluvia, de las aguas profundas que contienen el capital de vida latente. A menudo es el color de las diosas madres, grandes diosas de la fertilidad.

El blanco, de tan puro, no simboliza ningún aspecto negativo. Con el negro ocurre, en cambio, y en vista de lo que se ha escrito aquí, que basta con leer que hasta el cuarto párrafo no hay mención positiva del color en sí.

Sigamos jugando. A la izquierda, el primer resultado de la búsqueda "hombre blanco" en Google Imágenes; a la derecha, el primer resultado de la búsqueda "hombre negro" en Google Imágenes.


A la izquierda, el primer resultado de la búsqueda "raza blanca" en Google Imágenes; a la derecha, el primer resultado de la búsqueda "raza negra" en Google Imágenes.

A la izquierda, el primer resultado de la búsqueda "poder blanco" en Google Imágenes; a la derecha, el primer resultado de la búsqueda "poder negro" en Google Imágenes.


A la izquierda, un color próximo al blanco; a la derecha, un color próximo al negro.


En fin, nada más.