Usted está en Kuart-Valley. Kuart-Valley es un poblado vaquero levantado en un escabroso valle de pequeños montes, incrustado en lo más bajo de dos sierras (la del oeste lo separa de la provincia de Burgos, y la del este de la llanada donde se asienta la ciudad de Vitoria-Gasteiz), a algunos cientos de metros de la localidad alavesa de Zuhatzu-Kuartango.
Como cualquier lugar o ciudad, Kuart-Valley tiene una historia detrás, pero la historia de Kuart-Valley no es una historia cualquiera. Porque Kuart-Valley forma parte de un sueño que se ha hecho realidad. Y todos sabemos que los sueños de hoy sueños son, y ahora más que nunca, además. Entonces, la que sigue es la historia de Kuart-Valley.
Hace cuatro años un personaje (que llamaremos desde ahora “Hombre Cualquiera 1”) escribe el guión de una película (de hora y media de duración) cuya historia está ambientada en el oeste americano. Le pregunta a otro personaje (“Hombre Cualquiera 2”) sobre la posibilidad de rodar el guión que ha escrito. Hombre Cualquiera 1 no está vinculado al mundo del audiovisual, pero Hombre Cualquiera 2 sí, y podría hacer funciones de director y editor.
Finalmente Hombre Cualquiera 2 coge el testigo y junto a Hombre Cualquiera 1 se ponen a investigar sobre las posibilidades de llevar a cabo semejante idea. Pronto se enfrentan a un primer obstáculo: no pueden filmar un western solamente con interiores y paisajes naturales exteriores. Ambos se fuerzan a pensar desde el siguiente ultimátum: o se hace un poblado vaquero, inspirado en los decorados de las películas del western clásico o nada y no hay película.
De la superación de ese primer obstáculo nace Kuart-Valley. Hombre Cualquiera 1 y Hombre Cualquiera 2 compran toda la madera, todas las herramientas y accesorios de carpintería necesarios. Reciben 6000 euros de subvención. Se lo gastan todo y todavía queda por construir bastante. No les importa: ponen dinero de sus bolsillos. Y lo consiguen: ambos hombres cualesquiera construyen Kuart-Valley con sus propias manos, durante cada fin de semana a lo largo de varios meses.
Pero no están solos. El proyecto enseguida llama la atención de los habitantes de Zuhatzu-Kuartango y de otros pueblos próximos y la ayuda desinteresada de varios vecinos sumada a la mano de obra voluntaria de algún carpintero transforman el proyecto de un individuo que tiene un capricho en un proyecto colectivo. Así es como Kuart-Valley, un decorado de poblado del oeste americano, nace y se construye en el corazón mismo de la provincia de Álava.
Han pasado cuatro años desde que Hombre Cualquiera 1 y Hombre Cualquiera 2 saltaran al vacío con su sueño a cuestas. Al día de hoy, la película (en vídeo) está casi terminada en su fase de grabación. Todos los vecinos y vecinas del pueblo tienen papeles más o menos relevantes dentro de la película. Ya se ha iniciado, también, el proceso de montaje sobre un total de 60 horas grabadas.
El Hombre Cualquiera 2 (Oier a partir de ahora) es amigo mío. Oier es el director y el editor de la película; también, claro, el co-constructor de Kuart-Valley. Hace unos días Oier me contaba esta historia mientras me enseñaba, un poco cansado pero con el orgullo intacto, Kuart-Valley. Yo saqué la cámara de fotos y mientras le escuchaba, entre disparo y disparo a las casas de Kuart-Valley, pensaba (y fue emocionante pensarlo y sentirlo también) que hacía tiempo que no me contaban una historia tan extraordinaria. Quien escribe no tiene por menos que sentirse orgulloso de tener un amigo como Oier.
La película se titula "Algo más que morir". Está escrita y protagonizada por el Hombre Cualquiera 1, un hombre que ronda los 50, trabajador de la construcción, que un día pensó que no podía morirse sin haber hecho antes una película del oeste. Ese era su sueño y en ese carro se subió Oier y después todo su pueblo, Zuhatzu-Kuartango.