Hilo 1-D: la superestructura / el discurso ultraconservador
Ninguna novedad en cuanto al discurso que hay debajo de todas las historias de superhéroes yanquis: una super-individualidad mesiánica [que representa lo privado] cae del cielo para dejar en evidencia el mal funcionamiento de las instituciones [que representan lo público]. Lo público, finalmente, no tiene por menos que rendirse y entregarse a lo privado, en vista de la negligencia [interesada] de las instituciones públicas y de la efectividad [interesada] del superhéroe de turno. Este discurso ultraconservador también es la superestructura narrativa de "The amazing Spider-Man"... [En el retrato abisal de Julian Assange se habla en términos similares en la construcción de los superhéroes postmodernos en la realidad mediática: Julian Assange, el llanero solitario]
Hilo 2-D: la estructura / la ultra-acción como distracción masiva
La estructura transcurre en la superficie del relato, como en todas las ficciones. La peculiaridad de las ficciones hollywoodienses es que en ellas se hace un uso de la estructura-acción con un doble objetivo, la acción visible [lo limpio], y la acción cegadora [lo sucio]. La acción cegadora aquí no es una forma de hablar, porque la acción aquí, efectivamente, distrae [al espectador] de todas las perlas que esconde el relato en su infraestructura. A poca atención que se preste al relato [de esta y de otras películas de acción], se verá cómo la acción siempre arranca motivada por las relaciones e interacciones de los personajes al nivel inferior [en la infraestructura]. Pero ocurre que el espectador, acostumbrado a degullir la acción, se olvida de degustar el proceso [sentimental, afectivo, sexual, libidinal, etcétera] que ha cocinado dicha acción.
Al espectador de estas ficciones cinematográficas [un público mayoritariamente masculino], después de ver una película así le gusta decir que ha visto una película de acción, de aventuras, de lo que sea, pero no sabe [o no quiere saber] que la acción de sus héroes están contaminadas por los sentimientos, por las pasiones, o, mejor, por los monstruos que habitan más dentro [de ellos, como personajes] y más profundo [del relato, y que nos cuentan los autores a través de las acciones de sus personajes].
Hilo 3-D: la infraestructura / los sentimientos que sustentan la acción
Llegamos a la arena. A lo significativo. A lo que, sin embargo, los autores, la industria hollywoodiense, pretenden que pase desapercibido... A ver...
Escuché hace unos años a Slavoj Zizek [en un vídeo en la red que no he encontrado, mil perdones] hablar de la cantidad de relaciones incestuosas que habitan en las historias cinematográficas de acción, sobre todo relaciones padre-hija. No se habla, efectivamente, de una relación explícita sino de un vínculo simbólico-libidinal entre padre e hija, un vínculo intacto de ellos dos... un enamoramiento, a medias secreto a medias sabido por el resto...
Pero volvamos a la acción, mejor dicho, a la infra-acción de "The amazing Spider-Man". Resulta que el jefe de policía de la ciudad tiene como hija a una apetecible joven rubia [¿y virginal?, claro] que va a la misma clase de Peter Parker. Y resulta que Peter Parker y la muchacha se enamoran... Hasta aquí, algo normal, ¿sí?... Pero hay más...
El padre en esta película es la ley [sin simbolismo mediante, porque es el número uno de los policías de la ciudad]; con su hija mantiene una idílica relación afectiva [sexual-sublimada, si se prefiere], en tanto que el padre es el guardián de la virginidad de la hija, literamente. Por tanto, sin exageraciones, ambos representan una pareja en la que el sexo forma parte del juego. Y son una pareja equilibrada, no lo olvidemos. Él todavía la trata como si fuera una niña [volvemos al tema, la ve como una niña carente de sexualidad]. Ella es su niña, y aquí el posesivo es auténticamente posesivo; esto es, que la hija es objeto del padre. Y mientras Parker no entra en infra-acción, el objeto-niña pertenece a la ley.
En un momento dado Parker transforma la pareja idílica en trío conflictivo. Parker no tiene otra alternativa que ser la transgresión: entra en competencia directa con la ley-padre para apoderarse del objeto. El objeto, no olvidemos, es objeto-niña en el deseo del padre y es objeto-mujer en el deseo de Parker; esto es, que el padre la quiere virgen y Parker la quiere desvirgar. La contienda por ese objeto torna en conflicto formidable, sexual y sexualizado. Es el infra-conflicto principal de la infra-historia, que transcurre no de forma paralela al conflicto que sustenta la acción, sino que lo alimenta constantemente, lo estructura y, finalmente, lo liquida, como se verá más abajo.
Repasemos antes tres puntos cruciales que tienen lugar en el transcurso de la infra-historia, una vez que el infra-conflicto ya se ha puesto en marcha:
1. La primera vez que Peter Parker entra en el dormitorio de Gwen Stacy lo hace por la ventana, sin dejarse ver por el padre-ley: el juego de lo prohibido aquí es obvio. Podría haber entrado por la puerta principal, haber saludado al padre y haber entrado en la habitación. Pero el conflicto perdería sentido...
2. Cuando Gwen Stacy invita a su casa a Peter Parker a cenar en familia se produce una disputa dialéctica entre el padre de Gwen[ley] y Peter Parker [transgresión de la ley]: discrepan sobre Spider-Man, sobre el valor y la necesidad de sus acciones, sobre si es factible y compatible su acción con la policía... Pero a poco que se transponga en este conflicto lo que ya sabemos del infra-conflicto, está claro también que lo que está en juego es la disputa del objeto-niña-mujer [la pregunta en la infra-estructura no puede ser otra que ¿está capacitado el padre para entregar su objeto al invasor?].

Y 3. Es la secuencia donde se fotografía crudamente la verdadera naturaleza del conflicto. Peter Parker vuelve a entrar en la habitación de Gwen. Está herido en el pecho; ella le cura. El deseo se dispara... El padre interrumpe desde el otro lado de la puerta. La niña insinúa que tiene las molestias y dolores de la regla [es burdo - está diciéndole al padre que ya es mujer - pero yo no soy el guionista de la historia] y que no va a salir de su habitación. Acto seguido vuela con Spider-Man directa al coito. Todo de espaldas de la ley, como no puede ser de otra forma.
Pero las historias de Hollywood son una máquina de matar tríos para convertirlos en dúos. Si dos es el equilibrio y tres son multitud, la labor de todo guionista de la industria yanqui es matar al tercero en discordia. El equilibrio tiene que llegar después de una transformación total: en este caso la niña ya es mujer y el padre ya ha perdido su objeto, en beneficio de Peter Parker.
[ADVERTENCIA: El párrafo que sigue contiene spoilers...]
Y dicho esto hay que recordar un momento de la acción que nos da la pista definitiva de lo que ocurrirá al final: el padre apunta con su arma a Spider-Man; le quita la capucha y descubre a Peter Parker, el novio de su hija. En ese momento decide ayudarle; es cuando el padre anuncia su tumba por las pistas que ya nos ha dado la infra-historia, porque la ley cuando colabora con su transgresión no tiene por menos que morir. Y así es: el padre muere al final, pero le deja un mandato-testamento a Peter Parker: que no ponga en problemas a su hija, que se aleje de ella..., para siempre. Parker solamente obedece de primeras, porque la película termina con el anuncio de una nueva infracción [infra-acción]: Peter Parker le da a entender a Gwen Stacy que no cumplirá su palabra dada a su padre moribundo. Gwen sonríe en primer término; Peter también. Los dos lo hacen maliciosamente.
Hay muy pocas ficciones cinematográficas de Hollywood en las que ninguno de los sujetos que han peleado por el objeto no se lo quede, para él solo. En las historias de yanquilandia no se comparte: la competencia es salvaje.
Mientras tanto, como bien sabes, la previsible acción [persecuciones espectaculares, suspense calculado, peleas en 3-D, etcétera] ha tenido lugar en la superficie del relato. Todos contentos...
Mientras tanto, como bien sabes, la previsible acción [persecuciones espectaculares, suspense calculado, peleas en 3-D, etcétera] ha tenido lugar en la superficie del relato. Todos contentos...
