sábado, 29 de enero de 2011

La letra con sangre entra

Me he enterado hace poco de la existencia de un libro de reciente publicación, "Battle hymn of the tiger mother" [Trad: "Himno de lucha de la madre tigre"], en el que su autora, Amy Chua, una economista que da clases de Derecho en la Universidad norteamericana de Yale, explica el método con el que ha educado a sus dos hijas. La esencia de la filosofía de esta madre [de nacionalidad chino-americana] es la imposición a los hijos de reglas estrictas y de una disciplina férrea que incluye los castigos psíquicos y físicos, centrando todos los esfuerzos en las buenas calificaciones. 

Está claro que para Amy Chua el fin justifica estos medios. Y el fin no es otro que la "producción" de hijos  [ultra]competitivos. Entre los medios no se tolera el cuidado de la autoestima de los hijos ni otras "blandenguerías" como la gratificación emocional a los pequeños. La profesora de la Universidad de Yale dice inspirarse en el modelo de educación oriental, que produce los mayores niveles de éxito académico mundial de los niños y jóvenes del extremo oriente.

Hace unos días leí una noticia que afirmaba que una de cada nueve muertes infantiles en Hong Kong se debe a los suicidios. Niños que se suicidan, sí, estáis leyendo bien. Esta noticia me llevó a otra en la que se dice que el suicidio es la segunda causa de muerte entre los adolescentes surcoreanos. Y ésta a esta otra en la que se informa de que los suicidios de jóvenes japoneses marcaron un record en 2008. Y ésta a esta otra en la que la Asociación China para la Salud Mental afirma que los jóvenes [chinos] de entre 15 y 34 años son más propensos a morir por suicidio que por cualquier otra causa.

Más. Hace unas semanas se publicó el informe PISA [Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes], que publica cada tres años la OCDE [Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico], y que valora el rendimiento académico por países. Y cinco países asiáticos copaban varias posiciones dentro del top-ten. China es el país ganador; una de sus ciudades, Shanghai, es líder en las tres disciplinas académicas valoradas: matemáticas, ciencias y lectura. Japón, Singapur y Corea también han sacado matrículas de honor.

De los países occidentales son la excepción Finlandia, país que en 2003 andaba buscando las razones de sus altas tasas de suicidio y Canadá, país que hace poco necesitaba desesperadamente una estrategia de prevención del suicidio. Los dos tienen, según la OCDE, modelos educativos sobresalientes.

Las cosas así, alguien debería decirle a las hijas de Amy Chua que quizás mueran jóvenes, asesinadas por la excelencia académica.



BONUS TRACK

16 comentarios:

India dijo...

Sólo tras leer el primer párrafo ya tenía a mi pepito grillo gritándome al oído "y luego se extrañan de que se suiciden tantos y tan jóvenes!!"... No tengo ni idea de qué serán profesionalmente mis dos churumbeles,ahora son pequeños y cada día eligen un futuro distinto,ni siquiera sé si educarlos de manera que siempre les importe no hacer mal a nadie,intentar ayudar y ser respetuoso con los demás...le hará ser adultos infelices en una sociedad en la que no priman los principios éticos ni morales,en los que tienes que afianzarte muy mucho en que pese a que no te beneficias haces lo correcto,adultos que vivimmos con un sentimiento de impotencia constante...pero sí sé que jamás los machacaremos ni física ni psíquicamente par conseguirlo,porque eso se enseña con respeto y amor...Ante todo,quiero que mis hijos sean felices...y se sientan completos,como personas...no como máquinas de hacer nada...
Me estremece...por no decir que me pone de mala leche que haya gente así...
Achuchones!

Blue dijo...

Creo que cuando un niño o un joven se suicida hay que "revisar" la cabeza de sus padres.
En las otras edades supongo que el tema es más complejo, pero en general me atrevo a decir que es posible que estemos demasiado "exigidos", por los demás o por nosotros mismos.
También llevamos una vida bastante artificial y es importante que hagamos cosas que nos conecten con nuestro entorno inmediato y con la naturaleza (internet no es una de ellas, ja, ja).
Y ya no digo más parvadas.

El vídeo, genial...América= Coca-cola y Wonderbra. Y ahora añado lo que dicen por ahí fuera de nosotros: España= siesta y fiesta.

Saludos, Kez. Feliz vuelta

(Achuchones, India, ja, ja)

India dijo...

Parva tú,parva yo...Blue,porque me pego a tu pensar ocmo propio.
Achuchones!

Kez dijo...

Aquí parvo tres entonces...

India sí, afecto, amor y respeto, para mí, es la Santísima Trinidad de todo esto.

Blue, siesta y fiesta, pero por mucho tiempo, jajaja. Según el informe PISA, España no va bien académicamente. Ufff, de eso, al menos, nos libramos. ¡¡¡Larga vida a la ignorancia en lectura, matemaáticas y ciencias!!!

[En vista de que los parvos nos comunicamos con achuchones en vez de con saludos.., ahí van los míos, jajaja]

Achuchones,

Dani dijo...

Como experimento me parece deplorable. La Amy esa es una puta chalada. Me hago una idea de como van a acabar sus pobres hijas. Economista tenía que ser...
Pasaría algo similar con aquello del crecimiento económico chino. Si este se construye en base a condiciones laborales de mierda le pueden ir dando por saco.
http://www.youtube.com/watch?v=LlV4DN6_gpo

Kez dijo...

Estoy contigo Dani: experimento deplorable por un lado y la chaladura de Amy Chao por otro. La cosa es que Amy Chao no deja de ser una anécdota, quizás una anécdota que se haya empleado para crear polémica. Y polémica ha habido bastante en EE.UU. Lo peligroso es que, precisamente, eso se ponga en los medios como debate, sobre todo porque es una prueba de que se empieza a cuestionar la forma "no violenta" [no confundir con falta de autoridad] al tiempo de que se empieza a dar cancha al modelo duro [sí confundir con autoritarismo]. No sé.

[Muy buena la reflexión de Homer, jeje].

Un saludo [no te envío un achuchón porque no te has autodenominado parvo, jajaja].

Amanda dijo...

Sí.Yo tuve una educación así.No hables!No hagas!no pienses! No seas! sólo acata y calla.Y eso sí,sé la mejor siempre, la mejor de la clase, en notas, en comportamiento, en todo!y lo fuí...¿Cómo no?el miedo es poderoso.Demasiado duro,por suerte no me suicidé pero cuánto deseé morir o que muriera él.Me rebelé.Si lo único que podía hacer para joderle era dejar los estudios(su orgullo) lo haría aunque me jodiera yo también.Y lo hice.¿me jodí? Sí, pero él también.Si tenía que morir lo haría matando.

!Pobre china!cuánto se equivoca!pero eso sí, sus hijos serán los mejores y... los más desgraciados.

Kez dijo...

Hostias Amanda, tus testimonios [recuerdo la historia sobre tu hermana] son durísismos. Una vida difícil... Mi educación quizás no fuera tan extrema como la que tu cuentas, pero el "ver, oir y callar" sí solía circular por mi familia.

Y eso es, ¡pobre china!, sus hijas serán ultracompetidoras. Seguramente llegarán a ser máquinas pensantes, pero claro, las máquinas no sienten...

Un saludo, Amanda, o mejor aun, achuchones, que últimamente han tenido bastante éxito entre nosotros los abisales,

Jofre dijo...

Hola a todos! yo tambien quiero ser Parvo... Parvovirus!!! XD... Lo se, mi risa resalta sobre un profundo silencio de caras que miran con desprecio mi pesimo sentido del humor. Pero es que es en lo primero que he pensado cuando he leido lo de parva y parvo ... Bueno dejo el tema, que cada vez me enbarro mas.

Hay algo que dices de los modelos ultracompetitivos que se convertiran en maquinas pensantes... Bueno, lo de pensantes lo pondria entre comillas. Ese presion por ser el mejor mata la razon, el pensar y el saber lo que uno queire. Yo me quedo con la siesta y la fiesta! no es mas rico el que mas tiene, sino el que menos necesita!!

Saludos

Jofre dijo...

Ui, perdon
Borra lo de saludos y cambialo por achuchones!!!

India dijo...

Me encanta,soy feliz...si es que,es así...en el fondo nos mola a todos dar y que nos den cariño...
Diosssss...he encontrado un lugar donde achuchonear sin freno!!!
Achuchones a destajo para todos!

Amanda dijo...

Pues sí, Kez,he tenido una vida difícil,pero lo más duro de tener un padre así es que aunque llega un día en que desaparecen de tu vida, siguen estando ahí, su influencia no desaparece sola,tienes que luchar para superar el daño que te han hecho,luchar mucho para volver a levantar la autoestima( que curiosamente,aunque académicamente seas el mejor, está por los suelos)observar mucho como actuan los demás y preguntarte muchas veces si en realidad son mejores que tú, es un proceso de autoconvencimiento que dura muchos años, pero muchos.
Por eso,cuando escucho cosas como la que acabas de escribir no puedo evitar empatizar con esos pobres niños, de todas formas,no creo que acaben convertidos en máquinas porque vivir estas experiencias aunque sí te endurece, sólo lo hace exteriormente.Todos los que de una forma u otra hemos sufrido maltratos en nuestra infancia solemos ser mucho más sensibles y frágiles aunque sepamos disimularlo muy bien,porque estos maltratadores saben hacerte sentir culpable y merecedor de los castigos que te infringen o de las agresiones físicas, y tú aprendes a ocultarlo.
Supe que le había vencido el día que fuí capaz de hablar de ello porque eso significaba que ya no me sentía culpable de nada.La segunda victoria a mi favor fue cuando pude perdonarle porque eso representó la desaparición de su influencia en mi vida.
Ningún niño se merece vivir nada parecido.
La letra con sangre entra...eso solía decir él.

Jolín!con tanto achuchón empiezo a estar un poco mareada! :) pero en fín, achuchones para todos.
Besos

Kez dijo...

Jofre, quedas asignado como Parvo Cuatro. Jajaja.

India, ya me lo decía Blue, que ibas a revolucionar el blog, y veo que estás en ello. De momento mira, todo dios parvo perdido repartiendo achuchones a tutiplén.

Achuchones a los dos,

Kez dijo...

Bueno Amanda, según lo que cuentas eres la más merecedora de achuchones, así que no te resistas, jeje.

Lo que cuentas me ha recordado a mi padre por dos motivos, el primero porque sé que su infancia fue un infierno similar al que tu describes. Él me decía que al le decían eso de la letra con sangre entra [de ahí cogí el título, claro]. Y el segundo, porque de toda la violencia que él recibió, quizás por inercia, a mi también me cayó algo, en cualquier caso menos que a él. Percibir esto de esta manera me ha ayudado a "perdonarle" sus excesos, y sus limitaciones, y alguna cosa más.

En estos casos, lo más jodido es romper el círculo de la violencia. Tú lo has roto y yo, creo que también. Yo he recibido [de mi padre] menos hostias que recibió él del suyo, y a mi hijo de 4 años no le ha caído ninguna. Así que celebremos que en eso, al menos, vamos ganando.

Un abrazo, Amanda,

Daniela dijo...

Y para aportar algo al tema y a quien este interesado en buscar brujulas para la educacion, os recomiendo ampliamente el libro "Brujula para navegantes emocionales", de Elsa Punset. No hay pagina de ese libro que no haya subrayado. En resumen, viene a decir que la eduacion clave debe ser el amor incondicional. Eso no implica no orientar o incluso regañar, sino que se le transmite al hijo que errar es humano y que se le quiere por sus cualides y sus defectos, por sus aciertos y por sus errores.

Creo que muchos de los que hemos sido educados en la "filosofia" (entrecomillada porque de amor no tiene nada) "la letra con sangre entra", hemos carecido de esa reconfortante sensacion de "me quieren como soy porque me quiero como soy". Todo lo contrario. Siendo evaludados constantemente y devaluados al minimo error, hemos crecido con una sensacion de "insuficiencia" dentro de nosotros asi, como dijo Amanda, tengas excelentes notas.

Diria que nos hicieron falta apapachos (version mexicana de los achuchones) de amor incondicional, para entonces aprender amarnos incondicionalmente y encontrar en nosotros la fuerza interior para sobrellevar la vida, en lugar de buscar fuera el inalcanzable visto bueno.

En fin, con hijos o sin hijos, el libro que os recomiendo es para todos, para los que quieren darles una brujula a sus hijos y para los que buscan la suya propia.

Un saludo a todos y felicidades por el blog.

Kez dijo...

Chapó por la rubrica, Daniela, y gracias por la recomendación. Apapachos para ti.

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