lunes, 22 de noviembre de 2010

Canino 1.5 / La neurosis de la hermana mayor


[Tres: la mayor decide dar el salto al vacío sin red]


He vuelto a ver "Canino" [segundo visionado] y los planes cambian. Antes de retomar la escritura de la segunda parte [prometida] de la película, en la que se jugará con algunas especulaciones interpretativas socio-políticas que pueden proyectarse desde la película hacia nuestra sociedad, se va a insertar una breve anotación centrada en el personaje que hace de hermana mayor.

Preguntas de Herbet Marcuse [en "La agresividad en la sociedad industrial avanzada"]:

El individuo que funciona normal, adecuada y saludablemente como ciudadano de una sociedad enferma ¿no es un enfermo? Y una sociedad enferma ¿no exigirá un concepto antagónico de salud mental, un metaconcepto que distinga [y preserve] las cualidades mentales declaradas tabú, reprimidas o distorsionadas por la "salud" predominante en la sociedad enferma? 

No seré yo quien responda a las preguntas de Herbert Marcuse; será la mayor de las hermanas y el itinerario previsto [para ella] por sus autores, y que la convierte en el único personaje que sufre una transformación dentro de "Canino".  Como apoyo rescatamos a Jung, que fue quien subvirtió los términos salud y enfermedad para referirse a algunas neurosis. Es decir que, según Jung, el paciente, lejos de asimilar la neurosis como una enfermedad a combatir, debería interiorizar su neurosis como una "herramienta" de cambio, a través de la cual va a poder curarse, más o menos, dicho pronto y mal. Es complicado sintetizar en pocas palabras todo esto, pero la curación aquí no tiene que ver con la eliminación del síntoma, sino con el aprovechamiento de la misma neurosis para salvar [de las circunstancias vitales que han fagocitado su brote] al individuo que la ha albergado dentro. Entonces la neurosis viene para quedarse, para quedarse para siempre, pero a cambio, te transforma en otro.

La subversión de Jung encaja con los fundamentos teóricos de Marcuse [que critica a la Psiquiatría oficial como institución de poder al servicio del poder] y con la transformación de la hermana mayor a lo largo de su recorrido por la historia de "Canino". La hermana mayor es la única integrante de la familia [no vamos a entrar en los posibles motivos que la convierten en el personaje excepcional de la película] que "se deja crecer dentro" un brote neurótico; el resto está más o menos bien acoplado en sus respectivas "neurosis de la normalidad". La neurosis aquí tiene que ver [opinión personal] con la capacidad que ha desarrollado la hermana mayor de verse a sí misma desde un "afuera"; la neurosis es la grasa que ha chorreado de la fricción brutal que ha provocado su "yo colectivo" en colisión con el descubrimiento de su "yo individual". Y la brecha es insalvable: la hermana mayor se quiebra psíquicamente ante la mirada atónita de los inquebrantables sociales que tiene por familia.

[Dos: la mayor se está encontrando, al tiempo que todos creen que se está perdiendo]


Otra vez Herbert Marcuse [en el mismo ensayo arriba mencionado]:

Como definición provisional de "sociedad enferma", podemos decir que una sociedad está enferma cuando sus instituciones y relaciones básicas, su estructura, son tales que no permiten la ultilización de los recursos materiales e intelectuales disponibles para el óptimo desarrollo y satisfacción de las necesidades individuales.

La necesidad individual es, en el caso de "Canino" [cuya familia protagonista puede denominarse "micro-sociedad enferma"], un supuesto que ni se contempla desde arriba [la autoridad: los padres] ni se sospecha desde abajo [los hijos]. Y solamente estalla en el cuerpo de la hermana mayor gracias al personaje llegado del exterior [la vigilante de seguridad], que, sin quererlo, la empuja a necesitar un yo separado del resto de su familia.  El proceso lo inocula primero y lo detona después ese agente externo, pero es la necesidad [personal, interior] de la hermana mayor la que va a mover el relato hasta el final.

Y el final, desde el punto de vista narrativo, no puede ser más abierto. El espectador se queda sin saber cuales van a ser las consecuencias de la decisión de la hermana mayor al desafiar las reglas del grupo primario orgánico, asfixiante y demoledor al que pertenece. Pero desde el punto de vista del personaje, el final no puede ser más cerrado. La hermana mayor ha decidido dar el salto al vacío sin red, tan desquiciante como valiente. Y poco debe importarnos si sobrevive o no. Porque ella se ha transformado y no hay "metamorfosis" sin muerte previa; y la naturaleza y la liberación que esa muerte va a provocarle ya no le pertenece al espectador sino al personaje mismo.

La neurosis, en definitiva, según Jung, ha liberado al personaje. Y los enfermos siguen siendo los normales, según Marcuse. Y que cada cual aquí, en lo de ubicarse en la normalidad o en la enfermedad, soporte su propia dosis de verdad [saludos Nietszche].



[Uno: la mayor ya tiene nombre propio y se pone en marcha]

6 comentarios:

Blue dijo...

Bien dicho.
Me han entrado ganas de darle un repaso.

No digo nada de los neuróticos porque también tengo una entrada sobre eso (mucho más liviana, claro ;-).

Saludos, Kez.

(Muy buena esta chica ¿eh?. Me encantó)

Kez dijo...

Tomé apuntes en el primer visionado. En este segundo pensaba estar más relajado, pero enseguida tuve que coger la libretilla, y de estas últimas anotaciones nació esta entrada.

[Díme qué entrada es la que hablas de los neuróticos. Me interesa, por alusiones, jajaja].

Un saludo,

Blue dijo...

Es la entrada que viene, pero como te puedes imaginar, muy "poquita cosa", un par de frases, una foto, una canción...Hay más enjundia aquí.

Por cierto, iba a entrar a comentar como Neurótica Anónima (en vez de Blue), pero pensé que ya estaba bien de bromitas con los anónimos, ja, ja.

Saludos.

Kez dijo...

¡Ah! Yo pensaba que sería anterior. Ok. Por lo visto tenemos últimamente sintonía de temas, jeje.

[NOTA: La enjundia no descoraza]

artedemierda dijo...

me pareció una auténtica joya... como si "saló o los 120 dias de sodoma" la hubiera dirigido haneke en grecia

recomendabilísima

Kez dijo...

Cierto. Pronto tendré que hacer un tercer visionado. Me comprometí a escribir una segunda parte [sobre las extrapolaciones que pueden hacerse desde "Canino" hacia nuestra sociedad] y la verdad es que se me está atragantando.

La primera parte, si te interesa, está aquí:
http://palabradepezabisal.blogspot.com/2010/09/canino-1-introduccion.html

Un saludo,

Publicar un comentario