jueves, 18 de febrero de 2010

La libertad (lingüística) respirada a pulmón abierto

El cambio político que ha traído al País Vasco el gobierno de Patxi López va mucho más allá de los retoques estéticos del mapa del tiempo en los informativos.

Recuérdese que en estos mapas los bárbaros nacionalistas no distinguían las fronteras entre el País Vasco, Navarra e Iparralde (las tres provincias del País Vasco francés). El resultado de semejante ofensa a la normalidad administrativa de los estados español y francés es una cosa que tiene por nombre Euskal Herria, algo que no existe políticamente, según los detractores del término. Era necesario, entonces, que el gobierno socialista de Patxi López se pusiera enseguida a inyectar normalidad a una sociedad envenenada del peor de los males: el nacionalismo expansionista. Cuando el nuevo ejecutivo vasco realizó este cambio, todos supimos que la cosa iba en serio.

Antes y después; barbarie y civilización; viento sur y viento norte.

Después llegó la purga de tertulianos armados que se paseaban a sus anchas por las radios y platós en EITB. Cambios estructurales, dijeron. Cosas de la libertad, pensamos. La ecuación Más Pluralidad es igual a Menos Voces fue asimilada sin rechinamiento ni de oídos ni de ojos. Es como si la libertad te (re)construyera la mirada y la escucha. Al fin y al cabo, si Euskal Herria no existía... ¿quién podía echar en falta a los hombres y mujeres que opinaban que sí existía? Resultado: se han cambiado a los tertulianos que no condenaban la violencia de ETA por los tertulianos que todavía no han condenado la violencia franquista, que son los personajes afines al Partido Popular, un partido que se ha abstenido cada vez que se ha votado en el Parlamento español la condena al régimen fascista de Franco .

Recuérdese también que Patxi López fue elegido Lehendakari con el apoyo en la investidura del Partido Popular. El partido del Lehendakari cuenta con la tercera parte de los escaños en el Parlamento vasco (25 de 75), mientras que el Partido Popular tiene una sexta parte (13). El Gobierno no es de coalición, es decir, que Patxi López gobierna el País Vasco con una minoría que se traduce en el apoyo de uno de cada tres vascos, con la ayuda, gracias a acuerdos puntuales, de los uno de cada seis que obtuvo el Partido Popular. Resultado: la estabilidad y el futuro de esta fórmula política están en manos de los 13 escaños del Partido Popular. Con este panorama, Basagoiti es el que sale riendo en las fotos, mientras que López prefiere la pose seria.

El binomio López-Basagoiti: el miedo y la risa.

Esta fotografía parlamentaria (PSE más PP) se obtuvo gracias a que la elasticidad de la Ley de Partidos sacó a codazos del Parlamento vasco a la izquierda abertzale que no condena la violencia. De esta manera, los 9-15 escaños que Batasuna ha ido teniendo históricamente en el Parlamento vasco han dejado de ser decisivos (en favor, aunque sea por abstención, de otro gobierno peneuvista) a cambio de que los escaños decisivos sean los representantes de un partido que no ha condenado todavía la violencia fascista que se produjo en España entre mediados de la década de los 30 hasta casi entrada la de los 80. La libertad, así es como se llama, la libertad respirada a pulmón abierto.

Una de las reclamaciones más sonoras del Partido Popular ha sido la concerniente a lo que ellos llaman la libertad de elección lingüística. Para los no enterados, en el País Vasco hay tres modelos lingüísticos donde las familias pueden matricular a sus hijos en el Sistema Educativo vasco:

- Modelo A, enseñanza en castellano con una asignatura de Lengua Vasca.
- Modelo B, algunas asignaturas en castellano y otras en euskera.
- Modelo D, enseñanza en euskera con una asignatura de Lengua Española.

El reparto entre colegios y modelos (la tendencia social es que cada vez se matricule menos en el A, lo que provoca que cada vez haya menos oferta de colegios donde se imparte este modeo) le parecía al PP que no respetaba a las familias que querían matricular a sus hijos en castellano. Durante la campaña electoral, el PSE no sostuvo en ningún momento ninguna sospecha sobre esta falta de libertad, hasta que llegaron los resultados y alianzas postelectorales y se oyeron voces socialistas que, efectivamente, afirmaban que había que garantizar esta libertad, algo que quería decir que quizás no la hubiera, según ellos.

Y he aquí el mapa lingüístico surgido de las primeras matriculaciones para el curso escolar 2010-2011:

- Un 3.9% (728 familias): modelo A
- Un 22,4% (4077): modelo B
- Un 73.6% (13436): modelo D

Esta fotografía ilustra la demanda lingüística real de las tres provincias vascas. Los del PP, que son los conservadores liberales que siempre se llenan la boca de que el mercado se auto-regula y de que la Administración debe hacer lo mínimo para no desiquilibrar los vectores de la oferta y de la demanda, en este caso se transforman en proteccionistas partidarios de la intervención directa de la Administración Pública.

Es evidente que el Partido Popular no ha digerido bien estos datos: quizás no entiendan cómo la gente con su libertad elige de forma parecida a hacerlo sin libertad o con la libertad nacionalista. Se han quejado de que más de doscientas familias que han demandado el modelo A y B no han podido matricular a sus hijos donde hubieran deseado por fallas en la oferta. Por ello exijen que se amplíe la oferta para garantizar la libertad de los castellano-parlantes.

También más de setenta familias están en el caso inverso: eligiendo modelo D no han podido hacerlo; pero este dato se omite desde las filas populares.

En fin. Que el caso lingüístico puede ser el principio de la vuelta a una vieja enemistad entre el PSE y el PP. Porque la realidad lingüístico-educativa vasca tiende a que se elimine el modelo A, incluso el B, para desarrollar un único modelo donde el euskera sea la lengua vehicular.

6 comentarios:

señor bang dijo...

Sabes mi opinión sobre el tema y la compartimos, pero quería decirte que me encanta la etiqueta del artículo, "zer ostia pasatzen da hemen?" xD

zabala azkez dijo...

Jajaja, la frase es tuya. Es la traducción que me pasaste de aquella línea del guión. Creo que es perfecta para definir lo que ocurre aquí.

señor bang dijo...

jajajajajjaja ya ni me acordaba.
Y sí que es perfecta, sí.

Blue dijo...

Ayer leí esta entrada tuya y alguna más (muy bueno el burka occidental ;) y me asaltó una duda que me gustaría consultarte.
Esos tres modelos lingüísticos ¿existen en todos los niveles de la enseñanza pública?.
¿Cada centro tiene los tres modelos o se acoge a uno solo? Y si se acogen a uno solo ¿Van cambiándolo en función de la demanda?

Aquí tenemos un único modelo: 33% gallego, 33% castellano y 33% inglés. Como lo de el ingles es un proyecto a medio plazo, la realidad es 50% gallego y 50% castellano.
Como te puedes imaginar no le convence a nadie: a unos les parece que hay poco gallego y a otros que hay poco castellano, así que la solución vuestra me parece la más inteligente.

Saludos.

zabala azkez dijo...

Blue se me hace extraño verte en el pasado. Te cuento:

La oferta lingüística por modelos se separa en colegios. De esta manera hay colegios Modelo A (todo castellano), Modelo B (Mixto, similar al vuestro, según cuentas) y Modelo D (todo euskera). Es evidente que la realidad lingüística (la demanda) va cambiando y que esto provoca que cada vez haya menos colegios A (fíjate en los porcentajes que pongo en la entrada), algo que suele generar las críticas del PP y su prensa afín. La matriculación en el Modelo B también está en caída, aunque menos acusada que en el caso del A.

En los institutos se sigue el mismo modelo, sí; pero en la universidad la cosa cambia: la lengua predominante es el castellano.

Yo soy castellano-parlante (nací en Zaragoza) y mi hijo está matriculado en el modelo D. Mucha gente opta por el D porque es la mejor manera de garantizar que los niños hablen el euskera, al mismo tiempo que se garantiza el uso del castellano, que sigue siendo la lengua de uso mayoritaria en los núcleos urbanos de todo el territorio vasco, excepto Gipuzkoa. Yo, a nivel personal, también creo que, hoy por hoy, la mejor manera de fomentar el biligüismo es, paradójicamente, matriculando a los niños en euskera, y no en el mixto, precisamente porque el euskera sigue estando en desventaja...

En fin... ¿asi que eres gallega, eh? Ahora entiendo esa obsesión por la lluvia...

Blue dijo...

Pues muchísimas gracias por la aclaración. Ahora entiendo por qué ahí no hay polémicas respecto a este tema, cada cual escoge lo que quiere.
Aquí el gallego va en retroceso de manera alarmante, pero yo tampoco hago nada a nivel particular para que no sea así.
Soy gallega de interior que desde los dos años vive en la costa, así que agua por todas partes...

Saludos.

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