viernes, 26 de octubre de 2012

Los bailes lánguidos de juventud

No más que un baile sin baile. Una acción sin destino. Un relato sin conflicto. También un tedio de niños inflamados por la edad. Jean-Paul Sartre y Peter Pan. Jóvenes al descubierto, en la noche, oscuros y sombríos, pero actores en la interpretación de una desesperanza. Aunque incapacitados para la desesperación. Abandonados, idos, lejos...



Jóvenes sin ambición, sin rabia; quizás sin futuro. También sin presente. Sin crítica, con la ilusión de la no-ideología, pero hasta los dientes de ella. Sin tiempo, en la irrealidad: un juego absurdo. Eugen Ionescu y Peter Pan. Humor sin risa, sin carcajada. Humor frío, de media sonrisa. Vida de media vida y muerte de media muerte... Jóvenes en la vida y con el dinero de sus padres...
 


No más que una ideología detrás de una emotividad de superficie, sin percances, sin rozamiento. Una apuesta por lo seguro. Ultraconservadurismo de un sonido crepuscular, donde la ideología de verdad, detrás de un disfraz de invisible. Y sin miedo, niños sin miedo, pero niños tristes, con sus juegos a medias. Y mucho ego... Sigmund Freud y Peter Pan. La pureza, donde el amor como refugio, nunca como elección.



Jóvenes sin angustia, sin trauma, sin protagonismo. Imposible su salvación; secundarios de su propia vida. La belleza como último velo del horror. Rainer Maria Rilke y Peter Pan. El juego incesante. La repetición castrante. Artificio sin alegría, sin destino, sin conflicto. A veces, jóvenes actores en la interpretación de otra cosa que la desesperanza, aunque incapacitados para la alegría.



No más que una desorientación sin fin. En el mundo. En la vida. En el tiempo. En la broma. Su broma infinita. Su broma macabra. David Foster Wallence y Peter Pan. El paro. El desempleo. Jóvenes donde el paro. Jóvenes donde el hastío y el aburrimiento. Un juego sin salida. Jóvenes sin verbo. A vosotros, gracias por vuestro baile, por vuestra música, por vuestra belleza y por vuestra emoción, a pesar de los pesares... Nosotros, todos, nosotros, vosotros, capitalistas todos, culpables. 

6 comentarios:

India dijo...

Impresionante tu recopilación,... impresionante cómo la hilvanas,... impresionante vaivén de música, también impresionante la elección del orden entre los párrafos, antes... después... Impresionante conjunto, en definitiva... a superficie a tomar aire y buscar más sobre cada autor nombrado.
A sus pies, o aleta caudal ;-)

Atxutxones

Kez dijo...

A veces se insinua que es necesario un gobierno de sabios (ancianos). Yo capostaría por un gobierno de paridad entre jóvenes y viejos. Los que estamos en la edad media de la vida, bastante tenemos con trabajar; y somos, las más de las veces, mediocres...

Gracias por los "impresionantes": impresionan. Y gustan.

Atxutxones,

weiD dijo...

Gran trabajo que dispara contra la compleja estructura de la juventud. Directo y duro. Me gusta.
"Si Dios no existe, entonces todo está prohibido"

India, gracias por su labor de proselitismo. No deje su blog, muchacha.

Y que siga el baile...

Kez dijo...

Gracias weiD. Me gusta que te guste. Me he suscrito al Pan Duro, para no perderme lo que allí ocurra.

Saludos, y que siga el baile sin objeto...

India dijo...

Ups... no hay de qué, al contrario... un placer compartir.

Bailen, bailen...

Blue dijo...

No me gustaría ser joven hoy, lo tengo muy claro. Creo que lo fui en una de las mejores épocas de las historia reciente de este país y no la cambio por nada, al menos había ilusión.
Me gusta esa asociación de la música y la juventud. Creo que a esa edad, quien no se engancha de alguna manera a la música está enfermo.
El baile ya es otra cosa, jaja.
Musutxuak, Kez.

Publicar un comentario