lunes, 25 de enero de 2010

Los diez mandamientos

Existe un guión no escrito, una suerte de hoja de ruta que sirve para que los integrantes de la clase media no se pierdan a lo largo de su recorrido vital. La hoja de ruta comprende una línea argumental muy bien definida desde el nacimiento hasta la muerte. Los vamos a llamar mandamientos porque además de ser 10, la clase media intenta no violarlos por su carácter social sagrado. ¡Ahí van...!


Primero: tu habitación llegará al mundo cuatro o cinco meses antes que tú. 

"All you need is love" será tu lema vital hasta que tus padres te digan que ellos son los reyes. Entonces sabrás que a partir de entonces todo lo que vas a necesitar es comprar.

La protección de la infancia, palabra de dios.


Segundo: estarás en el colegio entre 5 y 8 horas diarias.

Allí te enseñarán Matemáticas, Lengua, Ciencias, Ciudadanía, etcétera y, sobre todo, te enseñarán a acostumbrarte a pasar las horas muertas delante de una superficie cuadrada.



La enseñanza obligatoria, palabra de dios


Tercero: harás la comunión como un príncipe...

 
Rituales burgueses, palabra de dios (1)

...para llegar a casarte con una reina.

Rituales burgueses, palabra de dios (2)


Cuarto: comprarás tu casa sin haberla visto.

Te fiarás de planos, escalas y otras representaciones. Darás tu confianza ciega al primer promotor y le entregarás tu trabajo diario al banco, en forma de cómodos plazos mensuales que llamaremos hipoteca.

 La fe en los planos, palabra de dios


Cinco: pasarás las horas muertas delante de otras superficies cuadradas.

Pantallas proyectoras de imágenes la televisión, de juegos, de ordenadores, etcétera.

La fe en las imágenes, palabra de dios


Seis: tendrás dos hijos y te comprarás un coche con siete plazas. 

Irás a por la parejita, porque has oído desde pequeño que tener un solo hijo es como no tener ninguno. Y tres no se lleva. Vivirás en silencio la horrible sensación de asimetría provocada por la desgracia de haber tenido dos niños o dos niñas.

 
Monovolumen, palabra de dios


Siete: mantendrás siempre la buena imagen familiar y harás propaganda gratuita de todos sus valores.

Sonreirás en todas las fotografías y harás todo lo posible para que tu familia también sonría. Aprenderás que la felicidad no se siente, sino que se proyecta.

 
El marketing familiar, palabra de dios


Ocho: firmarás todos los seguros del mercado. 

De coche, de casa, de vida, de jubilación, de muerte, etcétera.

 
La seguridad privada, palabra de dios


Nueve: viajarás, al menos una vez en la vida y en familia, a alguna de las mecas occidentales.


Disneyland, palabra de dios


Diez. Morirás, seguramente en un hospital.

Y en caso de larga y penosa enfermedad, tu familia nunca te dirá la verdad.


 
El final aterrador, palabra de dios

2 comentarios:

Gidoi dijo...

Me encanta. Has dado en el clavo. Ahora sólo falta pensar qué se puede hacer al respecto...

zabala azkez dijo...

Se abre el consultorio del doctor Pez Abisal...

Los diez mandamientos generan nueve elipsis. Ahí reside la autenticidad y la libertad de los que siguen el guión. Luegos estamos los que cumplimos el guión parcialmente, que solemos generar ciertos tipos de neurosis. Finalmente, están los que no cumplen el guión, los psicóticos sociales.

Se me ocurren dos dichos de sendos fulanos orientales sobre la libertad:
Uno. La libertad consiste en ser consciente de las cadenas que te mantienen atado.
Y dos. La libertad es la cárcel más grande de todas las cárceles.

Creo que estas dos definiciones de libertad no constan en los diccionarios que adornan las casas de los liberales. Jajaja.

¿Se han resuelto tus dudas?

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