jueves, 16 de septiembre de 2010

About a son (A.J. Schnack, 2006)


Mantengamos el misterio hasta el final: "About a son" es una película documental* que traza la línea autobiográfica de un conocido cantante de rock.

* Más adelante se comprobará lo osado que resulta ubicar esta película en el género documental.

La banda de rock de la que nuestro protagonista fue la voz cantante* fue (y lo sigue siendo ahora, quince años después), uno de los grupos de referencia de la música de la primera mitad de los años 90.

* Que no líder, como deja sugerido el protagonista a través de sus palabras en el documental.

Un aspecto sorprendente de la propuesta narrativa de esta película de A.J. Schnack es que se puede contar una historia de un célebre cantante de un famoso grupo de rock sin incluir en su banda sonora ninguna de las canciones firmadas por el protagonista en particular ni por el grupo en general. A cambio, Ben Gibbard (vocalista de Death Cab For Cutie) y Steve Fisk (*) componen una banda sonora original que arremolina al espectador como fondo sonoro hipnótico de las palabras del propio protagonista. Además, canciones de REM, de Iggy Pop y de David Bowie, entre otras muchas, se suceden con una intención que trasciende siempre el simple acompañamiento.

* No se ha añadido un anclaje profesional de Steve Fisk para no arruinar el misterio planteado en el primer párrafo.

Pero mucho más sorprendente que la omisión de la música del protagonista y de su grupo, es la omisión interesada de todas las imágenes (vídeos, entrevistas, fotografías, etcétera) que el protagonista y su grupo generaron durante su corta existencia (finales de los 80 - principios de los 90). Solamente al final*, cuando la voz del protagonista ya ha cesado en el discurso, una serie de fotografías son usadas para cerrar la historia.

* Si bien es cierto que desde la mitad de la película se muestran flashes de fotografías de los otros dos miembros del grupo, solamente reconocibles por quienes tengan una competencia previa formada sobre el grupo en cuestión.

Y si no se recurre a las imágenes de archivo... ¿qué imágenes habitan en la superficie visual del relato? Aquí A.J. Schnack es donde se marca un triple salto mortal sin red. Unas, son imágenes del presente que ilustran los recorridos vitales del protagonista, narrados en un tiempo verbal pretérito; imágenes de los espacios que habitó nuestro protagonista cuyos personajes son habitantes en la vida real (aquí y ahora) de esos lugares. The Washington Post, en una de las frases impactantes que los distribuidores del DVD de la película han insertado en la portada y contraportada*, ofrece una primera pista de las intenciones de este arriesgado ejercicio formal: "Verás y sentirás el mundo a través de los ojos de [nombre del protagonista]".

* Otras frases de venta (siempre sensacionalistas) que utiliza Cameo para conseguir la venta son: "Profundamente conmovedora" (Rolling Stone); "El documental musical más elocuente y singular de los últimos años" (Toronto Glove&Mail); y "Asombrosa" (Film Threat).

Además, otras imágenes que protagonizan la banda visual son animaciones que se recrean en las partes de la declaración en las que el protagonista imprime a sus palabras un contenido altamente evasivo. Y en número muy inferior, se fuerza alguna dramatización.

Las cosas así, el dispositivo formal, es decir, la forma en que se combinan entre sí todos estos elementos formales citados arriba (las palabras del protagonista, en pasado, como única voz en off; la música, de otros; las imágenes, en presente; las animaciones; y las fotografías) no es arbitraria: todas las relaciones existentes entre las partes están justificadas. Los planos de movimiento, los planos generales, los planos más cortos, etcétera, están supeditados a la carga emocional de las palabras del protagonista, de la misma manera que las canciones seleccionadas y sus letras apuntan también al refuerzo de lo que se está verbalizando.

En "About a son" todo gira en torno a un sentido y un propósito previos: despojar al protagonista de las imágenes y de las canciones que lo encumbraron (su yo social o mediático) para devolvernos un retrato humanizado, a pie de calle, íntimo (su yo personal). La película termina con una fotografía de espaldas del protagonista: metáfora inconfundible del lugar desde el que se ha abordado la historia que se nos cuenta.

Y dicho todo esto, volvemos al principio para concluir con la duda sobre el género de la película. ¿Demasiado osado llamarlo documental? Quizás, porque lo único (puramente) documental de la película es la voz y la información que el espectador extrae del propio protagonista*. También las fotografías. Pero las imágenes del presente, aunque de naturaleza documental, están, de tan ajenas a la realidad vivida del protagonista (porque el propio protagonista está ausente en las imágenes, además del citado desfase temporal), más cerca de la ficción o, al menos, de una realidad fingida. Pero el mercado todavía está verde a la hora de etiquetar productos híbridos como este, donde la ficción y la no-ficción caminan juntas, trabajando ambas al servicio del relato que se nos cuenta.

* La hora y media de la voz del protagonista se ha editado sobre un material bruto de las más de 20 horas de varias conversaciones que Michael Azerrad tuvo con el protagonista.

He aquí el comienzo de "About a son"*, donde se construye un retrato de Kurt Cobain.

* La que se da a ver es la parte 1 (con trozos de audio mutilado por problemas de copyright) de un total de 11; el resto de partes pueden verse en YouTube, todas subtituladas al castellano. También está en la red la opción de ver la película entera sin subtítulos.

(DOS NOTAS SOBRE INFORMACIONES OMITIDAS MÁS ARRIBA PARA EL MANTENIMIENTO DEL MISTERIO: Steve Fisk, uno de los compositores de la banda sonora de "About a son", fue el productor de "Blew", el primer EP de Nirvana. Y las conversaciones que tuvo Michael Azerrad con Kurt Cobain se plasmaron antes en el libro "Come as you are: The Story of Nirvana").

4 comentarios:

Blue dijo...

"Quiero se una estrella de rock"..."No quiero ser una estrella de rock"...Kurt Cobain en el diván.
Vi un par de partes, y a pesar de que el individuo me interesa (más aún su música), me resulta agotador estar hora y media viendo esa cantidad de imágenes con una voz en off.
Tendría que verla toda, creo.
Saludos, Kez.

zabala azkez dijo...

Lo más interesante para mí, además del relato de Kurt Cobain, es la sensación de extrañamiento que produce la unión de los contenidos verbal, visual y musical. Y, además, agradezco que alguien aborde la vida de una "estrella" desde un propósito "humanizador".

Sobre lo que dice el protagonista es muy revelador cómo la vida de Kurt Cobain da un giro desde que siente el rechazo del padre. Desde entonces se debatirá entre querer ser un marginado (justificando la actitud paternal) y querer ser reconocido (la reparación de ese rechazo). Ahí parece comenzar el proceso neurótico de Cobain cuyo final todos sabemos...

Sigues siendo la primera. Gracias por la fidelidad.

Anónimo dijo...

Pues se me avecina un proceso psicótico, me ha gustado demasiado pues en ningun momento me ha parecido Kurt. He podido estar hablando yo u otro montón de gente que conozco. Puta estructura familiar preconcebida, algunos nacen perdiendo, con la cuenta en negativo.
PAKONAN

zabala azkez dijo...

Pakonan, ese es el mérito de la película, que podría ser cualquiera quien pone voz a su devenir existencial.

Y no creo que te brote un estado psicótico. ¿Por qué? Porque ya eres un neurótico, jajaja, como yo. Eso nos salva de la neurosis social más dañina que existe: las neurosis de la normalidad.

Un abrazo,Pakonan.

Publicar un comentario